|
"... La que
escribe estas líneas tiene a la vista un manuscrito arcaico,
una colección de hojas de palma impermeables a la acción del
agua, del fuego y del aire, por un procedimiento específico
desconocido. Hay en la primera página un disco de perfecta
blancura, destacándose sobre un fondo de un negro intenso.
En la página siguiente aparece el mismo disco, pero con un
punto en el centro..." (1)
¿Un manuscrito
incorruptible a los elementos naturales? ¿Idioma desconocido
en hojas de palma? ¿Son las Stanzas de Dzyan el primer libro
"revelado" por inteligencias interplanetarias? ¿Visión
astral o reliquia literaria olvidada? Con Blavatsky nunca se
sabe...
En 1888 se da a
conocer al público la obra cumbre de Helena Blavatsky: La
Doctrina Secreta. Síntesis de la Ciencia, la Religión y la
Filosofía. Sus dos primeros volúmenes, Cosmogénesis
y Simbolismo Arcaico de las Religiones del Mundo,
causan sensación y su tirada se agota rápidamente,
convirtiéndose en uno de los primeros Best-Seller en
su género. En años sucesivos verían la luz cuatro volúmenes
más que completarían la serie, aunque la pluma de Blavatsky
ya no estaría involucrada en su redacción. Aunque se creía
que la obra sería una continuación de Isis Desvelada
que había sido su primer gran trabajo, la Doctrina
Secreta, no sólo amplió los conceptos registrados en
Isis, sino que además superó todas las previsiones. Sin
embargo, su mayor desafío fue declarar que gran parte de la
Doctrina Secreta bebía de las fuentes de las
misteriosas Stanzas de Dzyan.
¿Pero de dónde
extrajo Blavatsky una fuente tan singular? Difícil es romper
con el mutismo que la ocultista impuso sobre este asunto,
aunque al estudiar sus escritos algunos cabos conseguimos
atar.
" ... Las
Estancias preliminares darán motivo a una de las mayores, y
quizás más sería objeción de las que puedan hacerse, en
contra de la corrección de la obra y de la confianza que
merezca. ¿Cómo pueden comprobarse las declaraciones
contenidas en ellas? A la verdad, aunque la mayor parte de
las obras sánscritas, chinas y mongolas citadas en los
volúmenes presentes, son conocidas por algunos
orientalistas, la obra principal, aquella de la cual las
Estancias han sido tomadas, no figura en las bibliotecas
europeas..."
" ... El libro
de Dzyan (o Dzan) es completamente desconocido a nuestros
filólogos, o al menos ninguno de ellos ha oído hablar de él
bajo este nombre. Esto es, sin duda alguna, un grave
obstáculo para todos aquellos que siguen los métodos de
investigación proscritos por la ciencia oficial, pero para
los estudiantes de Ocultismo y para todo ocultista
verdadero, esto tendrá poca importancia. El cuerpo principal
de las doctrinas dadas, se encuentra esparcido en centenares
y aún millares de manuscritos sánscritos, algunos ya
traducidos, y como de costumbre desfigurados en sus
interpretaciones, y otros esperando todavía que le llegue el
turno..."
Ahora bien. ¿Cómo
llegó este increíble manuscrito a manos de Blavatsky? Para
contestar a esta pregunta retrocedamos unos capítulos atrás.
Dijimos que durante su estancia en Egipto, Helena trabó
relación con Metamón, quien la inició en los misterios de
las pirámides. Jacques Bergier en Los libros condenados
escribe que fue éste erudito musulmán el que le reveló
"la existencia de un libro condenado muy peligroso, pero que
le enseña a consultar por clarividencia. El original se
encuentra, según el mago, en un monasterio del Tíbet... //
"este libro revela secretos de otros planetas y referencias
a una historia de cientos de millones de años de antigüedad"
Al contrario de
lo que se piensa, no fue en un monasterio tibetano donde
Blavatsky adquirió las Stanzas de Dzyan, sino que más
tarde declaró haber obtenido un ejemplar en la India. Sin
embargo, la hermana Helena, no satisfecha con asombrar al
mundo con menuda revelación, agita las aguas y los corazones
al afirmar que las Stanzas están escritas en una lengua
desconocida, llamada Senzar "de la que nadie ha oído
hablar, ni antes y después de ella", y que para colmo de
males traduce una copia del ejemplar al inglés.
¿Senzar?
Habla Blavatsky
"...
La lengua sacerdotal (Senzar), además de tener un alfabeto
propio, puede ser expresada por medio de varios sistemas de
escritura cifrada, cuyos caracteres participan más de la
naturaleza del ideograma que de las sílabas. Otro método (lug,
en tibetano) consiste en el empleo de los mismos y colores,
cada uno de los cuales corresponde a una letra del alfabeto
tibetano (que consta de treinta letras simples y setenta y
cuatro compuestas), formando así un alfabeto criptográfico
completo. Cuando se emplean los signos ideográficos, hay una
manera definida de leer el texto, pues en tal caso los
símbolos y signos usados en astrología esto es, los doce
animales del Zodíaco y los siete colores primarios, cada uno
de ellos triple en gradación o matiz, a saber: claro,
primario y oscuro - representa las treinta y tres letras del
alfabeto simple, en lugar de palabras y frases.” (…)
“Porque en
este método, los doce "animales" repetidos cinco veces y
asociados con los cinco elementos y los siete colores,
proporcionan un alfabeto completo, compuesto de setenta
letras sagradas y doce signos. Un signo colocado al
principio del texto determina si el lector tiene que
descifrarlo según el sistema indio, en el cual cada palabra
es simplemente una adaptación sánscrita, o si debe hacerlo
con arreglo al principio chino de leer los signos
ideográficos. El método más fácil, sin embargo, es aquel que
permite al lector no emplear ninguna lengua especial, o
emplear la que más le plazca, puesto que los signos y
símbolos eran, como los guarismos o números arábigos,
propiedad común e internacional entre los místicos iniciados
y sus discípulos..."
Ingenioso. ¿La
lengua madre antes de la Torre de Babel? Lo cierto es que
para delicia de sus críticos el supuesto manuscrito nunca
fue presentado al público y el secreto, si alguna vez lo
hubo, fue a parar a la tumba de Blavatsky. Drásticos ¿no?
Intentando
ordenar ideas, busqué referencias históricas que dieran
validez a la historia, para de paso escapar a la influencia
de Blavatsky acerca del tema. Encontré lo siguiente:
Bergier -quién
otro sino- menciona que el francés Louis Jacolliot, parece
haber sido el que bautizó el libro con el nombre de
Stanzas de Dzyan en el siglo XIX. Valga decir que
Jacolliot, quien se dedicó a las antiguas civilizaciones
orientales, es citado con frecuencia por Blavatsky. También
alude a Bailly, astrónomo francés del siglo XVIII, sin
descartar para las Stanzas un origen aún más remoto. René
Guenón, quien a principios del siglo XX escribiera un libro
muy polémico acerca de la Teosofía, brinda otra versión al
asunto.
"...
Agreguemos aún una palabra más en lo que concierne
especialmente al origen de los textos tibetanos supuestos
muy secretos que Mme ha citado en sus obras, concretamente
las famosas Stances de Dzyan, incorporadas a la Doctrina
Secrete y a Voix du Silence. Estos textos contienen muchos
pasajes que son manifiestamente "interpolados" o incluso
inventados, y otros que han sido al menos "arreglados" para
acomodarlos a las ideas teosofistas; en cuanto a sus partes
auténticas, están tomadas simplemente de una traducción de
fragmentos del Kandjur y del Tandjur, publicada en 1836, en
el volumen XX de la Asiatic Reaserchs de Calcuta, por
Alexander Csoma de Koros. Éste era de origen húngaro, y se
hacía llamar Scander-Beg, era una persona original que había
viajado durante mucho tiempo por el Asia Central a fin de
descubrir, por la comparación de las lenguas, la tribu de la
que había salido la nación...."
Rematando con…
"...Dzyan debe
ser una corrupción de una palabra sánscrita, ya sea jnana,
conocimiento, o ya sea dhyana, contemplación; la misma Mme
Blavatsky ha indicado estas dos derivaciones (la primera en
Lotus de diciembre de 1887 y la segunda en la Introducción
de la Doctrina Secrete), sin que al parecer se percatara de
su incompatibilidad..."
Estamos tentados
a dejarnos seducir por la dureza y seguridad de Guenón, si
no fuera porque, muy debajo de la alfombra encontramos algo
más.
Centrándonos en
el dato de que Blavatsky obtuvo el manuscrito en la India,
descubrimos algunos detalles importantes: como por ejemplo
que los hindúes se refieren a los Señores de Dzyan como
aquellos que vinieron de la estrellas. Däniken quien
visitó la India a mediados de los años 70, sostiene que:
"este libro apareció del otro lado del Himalaya y que por
caminos desconocidos, sus doctrinas se filtraron hasta el
Japón, India y China e incluso en las tradiciones americanas
se han encontrado huellas de las mismas..." // "En algunos
países me citaron a menudo esta doctrina, pero aún no he
encontrado a nadie que haya visto una copia verdadera de la
obra. Las partes del libro que se han llegado a conocer
están desparramadas por el mundo entero en forma de miles de
textos traducidos del sánscrito..."
Un libro tan
especial según Däniken, y que "...estaba tan intensamente
magnetizado, que los autorizados que lo tomaban en sus manos
veían desfilar ante sus ojos los acontecimientos descritos
en él, y al mismo tiempo podían percibir en su propia
lengua, por medio de impulsos trasmitidos rítmicamente, los
misteriosos textos, siempre y cuando la persona en cuestión
conociera un vocabulario al que se pudieran traducir dichos
textos..."
Canalizado por
videncia, incorruptible ante los elementos, trasmisor de
acontecimientos pasados y futuros. ¿Qué civilización de las
que nos presenta la Historia pudo ser capaz de engendrar un
documento de esta envergadura? ¿Terrestre? ¿Cuál? ¿Acaso el
texto de Dzyan no es considerado uno de los más antiguos del
mundo y que incluso sobrepasa la edad de nuestra propia
Tierra?
Si hubo una
civilización capaz de redactar tal prodigio, debió tener
contacto con tierras centrales americanas, porque en el
Popol-Vuh (Libro del Consejo de la Comunidad), manuscrito
maya-quiché, se encuentran similitudes sorprendentes en lo
que respecta a las Stanzas.
Considerado como
uno de los pocos textos que escapó a la furia del
conquistador, se atribuye su permanencia a que se conservó
en el tiempo por medio de la tradición oral. Se cree que sus
responsables fueron los quichés, pueblo de la familia de los
Mayas, que habitaron el territorio de Guatemala en la
América Central. La Historia registra que los quichés eran
un nación guerrera y conquistadora que sojuzgaron a otras
etnias, aunque muy poco es lo que se sabe acerca de sus
costumbres.
Como tradición
oral, el Popol-Vuh, se mantiene hasta el siglo XVI, época en
que vuelve a ser escrito por un indígena, antiguo sacerdote
quizá, en lengua quiché pero con caracteres latinos. Este
manuscrito, que constituye el verdadero original del Popol -Vuh
llega a manos de Fray Francisco Ximénez, cura párroco de
Santo Tomás Chuilá, población guatemalteca llamada
actualmente Chichicastenango, a principios del siglo XVIII.
Por eso se conoce al Popol Vuh con el nombre de Manuscrito
de Chichicastenango.
Este párroco no
sólo escribe una versión en castellano, sino que en una
columna paralela copia el texto quiché, es decir que no sólo
lega su traducción sino la transcripción del texto indígena.
Se desconoce la
fuente madre de la obra, aunque conservamos un dato que
alimenta nuestras sospechas acerca de su vinculación con las
Stanzas de Dzyan. Esa información dice que
originalmente el Popol-Vuh fue pintura, memoria, palabra. El
mismo texto declara: "...éste es el primer libro pintado
antaño, pero su faz está oculta al que ve, al pensador..."
Pero su faz no
está tan oculta como para que no podamos reconocer las
similitudes que lo relacionan con su homólogo oriental.
Antes de proseguir, sería bueno recordar cuáles son las
enseñanzas trasmitidas en el Libro de Dzyan.
Sintetizando: Las estrofas cuentan la historia de la
creación de nuestro mundo, de los dioses que la propiciaron
y de las diferentes evoluciones humanas que precedieron a
nuestra humanidad actual. Este relato se trasmite casi como
un calco en el Popol -Vuh.
Obsérvese y medite
" ... De la
Tierra hicieron la carne. Vieron que aquello no estaba bien,
sino que se caía se amontonaba, se ablandaba, se mojaba, se
cambiaba en tierra, se fundía; la cabeza no se movía; el
rostro (quedábase vuelto) a un solo lado; la vista estaba
velada no podía mirar de tras de ellos; al principio
hablaron, pero sin sensatez. Enseguida aquello se licuó, no
se sostuvo en pie..."
" ... El
Aliento necesitaba una Forma; los Padres se la dieron. El
Aliento necesitaba un Cuerpo denso; la Tierra lo modeló. El
Aliento necesitaba el Espíritu de Vida; los Lhas Solares lo
exhalaron en su Forma. El Aliento necesitaba un Espejo de su
Cuerpo; "¡Nosotros le dimos el nuestro!" - dijeron los
Dhyânis. El Aliento necesitaba un Vehículo de Deseos; "¡Lo
tiene!" - dijo el Agotador de las Aguas. Pero el Aliento
necesitaba una Mente para abarcar el Universo; "¡No podemos
dar eso!" - dijeron los Padres. "¡Jamás la tuve!" - dijo el
Espíritu de la Tierra. "¡La Forma sería consumida si yo le
diera la mía!" - dijo el gran Fuego... El Hombre permaneció
un Bhûta vacío e insensato... Así dieron la Vida los
Sin-huesos a los que se convirtieron en Hombres con Huesos
en la Tercera."
" ...
Solamente construidos, solamente formados; no tuvieron
madres, no tuvieron padres, nosotros le llamamos simplemente
varones. Sin la mujer fueron procreados, sin la mujer fueron
engendrados, por los de lo Construido, los de lo Formado,
los Procreadores, los Engendradores. Solamente por Poder
Mágico, solamente por Ciencia mágica // Todo lo vieron,
conocieron todo el mundo entero, cuando miraban en el mismo
instante su vida miraba alrededor, lo veía todo en la bóveda
del cielo y en la superficie de la Tierra..."
El texto finaliza
con la decisión de los dioses de deshacer parte del poder
otorgado a sus “Construidos”.
" ... Entonces
fueron petrificados ojos (de los cuatro), por los Espíritus
del cielo, los que los veló como el aliento sobre la faz de
un espejo; los ojos se turbaron no vieron más que lo próximo
// Así fue perdida la Sabiduría y toda la Ciencia..."
" ... Entonces
la Tercera y Cuarta crecieron en orgullo. "Somos los reyes;
somos los dioses" .Construyeron ellos templos para el cuerpo
humano. Rendían culto a varón y hembra. Entonces el Tercer
Ojo cesó de funcionar... "
El texto finaliza
con la destrucción de estas razas divinas por un cataclismo
marítimo, curiosamente igual que en el Popol - Vuh.
Establecido
algunos de los paralelismos, queda por descifrar una
pregunta ya formulada en una parte de este artículo: ¿A qué
civilización pertenece una doctrina que reconocemos como
universal?
Volvamos
a Blavatsky
Como ya se
mencionó, las Stanzas de Dzyan, según la autora, se
encontraban escritas en hojas de palmas, pero aunque después
guarda silencio sobre la procedencia y características
físicas del manuscrito, se despacha con más información
acerca del mismo en la Voz del Silencio, obra
filosófica-poética, también basada en parte de las Stanzas.
" ... La obra
a que pertenecen los fragmentos que aquí traduzco, forma
parte de aquella misma serie de la cual han sido sacadas las
Stanzas del Libro de Dzyan, en las que está basada la
Doctrina Secreta // Los Preceptos originales está grabados
en delgadas placas cuadrangulares, muchas de las copias lo
están en discos. Tales discos o placas se guardan
generalmente en los altares de los templos anexos a los
centros en que se hallan establecidas las escuelas llamadas
contemplativas // Están escritos de distintas maneras,
algunas veces en tibetano, pero principalmente en caracteres
ideográficos..."
Por lo visto
existe más de una material que guarda las enseñanzas de las
Stanzas, que evidentemente no se agota en simples hojas de
palmas. Vemos que se mencionan planchas cuadrangulares y
discos grabados con caracteres ideográficos, posiblemente la
misteriosa lengua sacerdotal Senzar.
Pero si las
Stanzas de Dzyan moran en algún monasterio tibetano, se
desconoce su paradero real, porque Blavatsky se cuidó muy
bien de identificar el lugar preciso. Sin embargo, no se
privó de mencionar en sus obras que, antiguamente, en
nuestro planeta florecieron civilizaciones muy adelantadas,
ignoradas por la historia oficial, a las que la ocultista
atribuye paternidad sobre las Stanzas.
Esquivando las
rutas de Shamballa y Agartha, podemos citar referencias
concretas que ayudan a nuestra empresa.
El desierto del
Gobi, donde Blavatsky situó parte de esas civilizaciones
desconocidas, fue explorado con intensidad en los primeros
decenios del pasado siglo XX. Hubo dos hallazgos
reveladores. Uno de los arqueólogos ingleses más
prestigiosos, Sir Aurel Stein, afirmó haber encontrado
inmensos túneles que conducían desde una gruta situada en
las afueras del Tuen-Huang a las cavernas del desierto del
Gobi:
" ... Una de
aquellas bibliotecas se encuentra en las salas espaciosas de
un templo en forma de cruz egipcia excavada en la roca. Para
acceder a él, hay que trepar por una escalera y entrar en un
túnel, al fondo del cual se encuentra otra escalera, por la
que hay que subir hasta la segunda planta. Allí, a lo largo
de los muros se encuentran innumerables tablillas de color
marrón oscuro cuidadosamente barnizadas. Su tamaño
aproximado es de 40x60 cm por 5 cm de espesor y un peso
aproximado de 5 o 6 kg. Según una tradición conservada por
los monjes budistas, estas tablillas no habían sido
transportadas allí trepando por las montañas, puesto que
habían llegado al país del Gobi en una época en que aquellas
comarcas eran unas tierras fértiles y muy bien pobladas,
antes de que las montañas se hubiesen levantado. // Según
las mismas tradiciones y el contenido de los textos, esta
civilización se remontaría a varios cientos de miles de
años"
¿Se trataría del
ignoto imperio Uigur que según se dice se extendía desde el
Himalaya hasta el Tíbet? Y qué pensar del descubrimiento del
arqueólogo ruso Koslov, quien se encontró con una arcaica
ciudad Kara Khota, también en el desierto de Gobi –Mongolia
- que contenía una tumba decorada con un mural que
representaba a una joven pareja de aristócratas,
posiblemente reyes, estimándose una antigüedad de 18.000
años. Hay quien ha querido ver en este último hallazgo una
referencia al también enigmático continente antediluviano
conocido por MU, pero nos abstenemos de hacer cualquier
comentario...
Muy poco es lo
que se sabe acerca de la suerte de estos descubrimientos que
las tinieblas del tiempo parecen haber sepultado. En una
zona tan conflictiva como es la frontera mongola-china-tibetana,
fuertes intereses políticos y de los otros, conspiran en
contra de una mayor profundización de las investigaciones
in situ.
Similar fortuna
corrió el extraordinario hallazgo realizado en la Cueva de
los Tayos, cantón de Morona, provincia de Santiago-Zamora
(Ecuador) por el espeleólogo húngaro, nacionalizado
argentino, Juan Moricz, experto en leyendas ancestrales, que
se topó con un descubrimiento que si se hubiera conservado,
hubiera hecho palidecer a muchos estudiosos. ¿Pero habrá
alguna relación con las Stanzas de Dzyan? Juzgue el
lector...
21 de
Julio de 1969
" ... He
descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e
histórico para la humanidad. Los objetos consisten
especialmente en láminas metálicas que contienen
probablemente el resumen de una civilización extinguida, de
la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio."
Estas palabras
integraban el Acta Notarial que Moricz puso a disposición
del notario de Guayaquil, Dr. Gustavo Falconi. Un verdadero
suicidio de integridad, de la que solamente quedaron
registros fotográficos, algunos de los cuales pueden ser
consultados en el famoso libro de Däniken El oro de los
Dioses.
" ... Se
trata, principalmente, de planchas de metal grabadas,
conteniendo profecías históricas en relación con una
civilización desaparecida, de la que nadie hasta hoy había
sospechado la existencia por carecer de vestigios. // El
formato de las planchas y de las hojas metálicas es, por lo
general, de 96 x48 cm. Se ignora que clase metal pudo ser
utilizado para confeccionar las planchas y las hojas, ya que
tanto éstas, que son finísimas, como aquéllas, que son más
gruesas, se mantienen derechas sobre el filo, apretadas unas
con otras, formando enormes volúmenes. Están cubiertas por
completo de signos regulares, como ejecutadas mecánicamente
y todas aparecen selladas. No se ha podido determinar el
número exacto de los ejemplares de tan singular Biblioteca,
pero es evidente que se eleva a varios miles...."

Hay quienes dicen
que Moricz pertenecía a una extraña orden esotérica
húngaro-germana. Esta asociación, más la alianza con los
indios Shuaras (Jíbaros) - custodios de la región - con
quienes Moricz conversaba en su propia lengua, el Shuar,
gracias al dominio que tenía del Magiar, un antiquísimo
lenguaje húngaro similar al de los Shuaras, fueron
esenciales para el éxito de la misión.
Pero Moricz no
estaba solo en su empresa. Otro hombre, un piadoso
salesiano, el párroco Carlo Crespi, que estaba a cargo de la
Iglesia María Auxiliadora de los Pobres, en la zona de
Cuenca, venía recibiendo de parte de los shuaras, los mismos
que ayudaron al argentino, gran cantidad de piezas
procedentes de los mismos laberintos subterráneos.
"...Centenares
de planchas de oro representando soles, estrellas,
crecientes de luna... y serpientes, que venían a contemplar
a la panoplia de símbolos relativos a la navegación
espacial. // “... Entre otras muchas, una plancha de oro que
representa una pirámide, en la base de ésta, a derecha e
izquierda, sendos elefantes, animales desconocidos en
América del Sur hace 12.000 años, o sea en una época en que
se consideraba no existía rastro de civilización en ella..."

Crespi, que en su
juventud había practicado la arqueología, sostenía que
muchas de estas piezas databan de antes de Cristo.
" ... Todo lo
que los indios me han ofrecido – dice - proviene del
Laberinto y data de antes de Cristo. Las planchas de oro y
objetos prehistóricos son de antes del Diluvio..."
Däniken, quien lo
entrevistó en la misma época de su relación con Moricz,
hacía notar que el Museo de María Auxiliadora había sufrido
un incendio, que según se cree fue intencional, provocando
la desaparición de gran cantidad de material, el resto que
sobrevivió al siniestro quedó muy afectado.
" ... En las
planchas de oro que, procedentes del subsuelo ecuatoriano
conserva el Padre Crespi, se reconocen caracteres gráficos
de una escritura que probablemente, es la más antigua que se
conoce en el mundo. Uno de sus más bellos ejemplares es una
estela de 52 cm de alto por 14 de ancho y 4 de espesor,
subdividida en 56 cuadrados, cada uno de los cuales contiene
un carácter gráfico diferente. El creador de esta estela
disponía de un alfabeto de 56 letras o símbolos..."
En 1976, en la
revista Ancient Skies se publicó un artículo muy
revelador donde el filólogo hindú Dileep Kumar, un estudioso
del sánscrito y de las civilizaciones antiguas de la India,
analizando los símbolos que se muestran en una de las piezas
del padre Crespi, una lámina aparentemente de oro, de unos
52 cm de alto, 14 cm de ancho y 4 cm de grosor, concluyó que
los ideogramas pertenecían a la clase de escritura Brahami,
utilizada en el período Asokan de la India, hace unos 2.300
años. Cuatro años más tarde, el doctor Barry Fell, profesor
de Biología de la Universidad de Harvard identifica 12
signos de la lámina en cuestión con los propios signos
empleados en el Zodíaco.
No hay duda que
si el legado descubierto en Ecuador hubiera obtenido mejor
fortuna, hubiésemos contado con un excelente material que
ayudase tal vez a descifrar el misterio de las Stanzas, o
por lo menos acercar posiciones, porque con los datos aquí
aportados no cabe duda de que la senda es la correcta. Claro
que la pregunta del millón sigue siendo la misma: ¿a qué
civilización pertenecen estos hallazgos que parecen desafiar
todos los pronósticos?. Porque si es antes del diluvio la
cosa se complica...
Recurramos a una
de las piezas del Museo, una pesada plancha de oro
representando tres rostros humanos vistos de frente, junto a
un tablero cubierto de signos.
" ... Uno de los
personajes, con el brazo extendido, designa una estrella. El
otro viste una túnica cosida por ambos costados y luce en la
cabeza una estrella de tres rayos. Sobre el tablero planean
dos cuerpos esféricos. ¿Qué significan el tablero y los
signos que lo cubren? Al parecer, se trata de la
representación de un cuadro de mandos...”
¿Civilizaciones
Estelares? ¿Todo se reduce a visitas extraterrestres? ¿Las
Stanzas de Dzyan son producto de esta corriente? Si
tomamos nuevamente la Doctrina Secreta, sus seis
volúmenes pueden ser sintetizados como la visita de
seres procedentes de otros planetas de nuestra galaxia que
en edades remotas tomaron contacto con los habitantes de la
Tierra. ¿O es que hay otra explicación?
También podríamos
decir que las Stanzas son una invención de Blavatsky. Pero
llama la atención que si la historia no cuenta con demasiado
crédito entre los académicos, no se explica entonces las
persecuciones y amenazas que en vida recibiera Blavatsky,
por atreverse a divulgar las Stanzas. Demasiada preocupación
para un documento que aparentemente no vale nada. ¿O sí?
Estadísticas siniestras
1855: Estando en
la India recibe un aviso: si no devuelve las Stanzas de
Dzyan le ocurrirá una desgracia.
1860: Se enferma
gravemente. Durante tres años huye de un lado para otro, por
Europa como si la persiguiesen
1870: De regreso
de Oriente a bordo de un barco que cruza el Canal de Suez,
éste hace explosión. La mayoría de los viajeros quedan
reducidos a polvo. Ella se salva por milagro.
1871: En Londres
intenta dar una conferencia de prensa. Un hombre dispara
sobre ella varios tiros de pistola, y declara que ha sido
¿teleguiado?...
Logra traducir
las Stanzas al inglés. Este documento se encuentra en la
actualidad en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
Se acrecientan las amenazas: si Madame Blavatsky se obstina
en hablar del libro de Dzyan, debe atenerse a las peores
consecuencias
En 1884 Blavatsky
declara: "Mi misión es derribar al espiritualismo,
convertir a los materialistas y probar la existencia de los
maestros del Tíbet". Un año después la Sociedad Psíquica
de Londres publica el informe que la destroza públicamente
acusándola de vulgar prestidigitadora.
Más tarde
lamentará haber hecho pública las Stanzas de Dzyan.
Se ha citado este
historial porque es necesario reconocer que el tema de las
Stanzas de Dzyan es un asunto por demás complejo y
que pone en el tapete la censura de ciertas fuerzas
desconocidas, llámense gobiernos, servicios secretos,
órdenes místicas o religiosas, que conspiran en contra de
documentos y de descubrimientos que no parecen encajar en la
historia que con tanta paciencia ha sido edificada acerca de
nuestro pasado. No mencionaremos a los Hombres de Negro,
no es nuestro estilo...
La misma
Blavatsky parecía compartir este temor al escribir:
"El peligro
está en que doctrinas tales como la de la Cadena Planetaria,
o de las siete Razas, suministran desde luego una guía
segura para el descubrimiento de la séptuple naturaleza del
hombre; pues cada uno de los principios humanos está en
correlación con un plano, con un planeta y con una raza; y
los principios humanos, en todos los planos, son
correlativos a la fuerzas ocultas de la naturaleza séptuple;
siendo los correspondientes a los planos más elevados, de
una potencia formidable.”
“Así es que
cualquier clasificación septenaria proporcionaría desde
luego una guía segura para descubrir poderes ocultos
tremendos, cuyo abuso sería origen de males incalculables
para la humanidad; una guía que quizás no lo sea para la
generación presente, en especial los occidentales,
protegidos por su propia ceguera y por su ignorante
incredulidad materialista en lo referente a las cosas
ocultas, pero una guía que hubiera sido, sin embargo, de
efecto bien real en los primeros siglos de la Era Cristiana,
en que se trataba de gentes convencidas por completo de la
realidad del Ocultismo, y que entrando en un ciclo de
degradación, hallábanse predispuestas a abusar de los
poderes ocultos, y a ejercer la hechicería de la pero
especie..."
Muchos pasajes de
las Stanzas, así como las Cartas que los misteriosos
Maestros dejaron a Blavatsky, sugieren que en el pasado ya
se conocía el uso de la energía atómica, y que su errónea
utilización habría provocado que civilizaciones
prácticamente desconocidas se extinguieran. También parece
dedicar su atención a la existencia de Matemáticas avanzadas
y Ciencias que están aún por nacer.
Las penurias por
las dificultades que le causó hablar de las Stanzas de
Dzyan aceleraron la muerte de Blavatsky, quien falleció
en Londres en 1891. Fabio Zerpa, el emblemático investigador
rioplatense, asegura haber conocido a Jefferson Crew, hijo
de un amigo de Olcott, quien le cedió partes del diario del
viejo coronel, donde aparecen palabras citadas de Helena,
antes de su deceso.
“...Yo, Madame
Blavatsky, que pronto habré de morir, visto que estoy
injustamente condenada, manifiesto que los fenómenos son
causa de mi prematuro fin continuarán por siempre jamás.
Pero, muerta o viva, imploro a mis hermanos y amigos que no
los den a conocimiento público para satisfacer la curiosidad
de la gente que alega pretensiones científicas..."
Algunos cabos
pudimos atar, ¿verdad?
Referencias:
(1)
Véase por Blavatsky Antropogénesis, donde se explaya sobre
estos enigmas.
LA AUTORA
es bibliotecaria graduada e investigadora. Ha publicado
numerosos artículos en el campo de la Hipótesis del Antiguo
Astronauta y sobre enigmas de la Historia en general.
© Débora Goldstern - Todos los derechos reservados
Publicado con autorización expresa de la autora.
Prohibida su reproducción sin permiso de la autora.
|