Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 

UNA PERSPECTIVA DE COLONIZACIÓN DE LA TIERRA

   

Si la Tierra fue colonizada

hace milenios, los indicios de

tal actividad deberían buscarse

en regiones ecuatoriales y

tropicales.


STUART W. GREENWOOD

Dr. STUART W. GREENWOOD

EUA

Stuwood@verizon.net

 

 

Permítasenos imaginar una situación hace aproximadamente 100.000 años o más en que especimenes de hombres modernos, Homo sapiens, de otro planeta decidieron por primera vez colonizar la Tierra. Suponiendo que por aquella época el hombre haya sido semejante a nosotros en estructura física, los primeros aterrizajes serían de preferencia en sitios de clima más caluroso antes que los de clima más frío. También es conveniente que la energía a ser disipada en el aterrizaje sea reducida aprovechando el giro de la Tierra sobre su eje, de modo que el aterrizaje en las zonas alrededor del Ecuador son más deseables desde este punto de vista que aquellas que están alrededor de los polos. Similares consideraciones se aplican a la selección de sitios de lanzamiento en la Tierra. Los sitios de aterrizaje se escogerán con vistas a un posterior despliegue por el territorio circundante, así que las grandes áreas de tierra son generalmente más atractivas que las más pequeñas.

 

Algunos indicios de lo antedicho son:

 

  1. La evidencia de los primeros sitios de asentamiento en la Tierra, y de sitios de aterrizaje y lanzamiento, será encontrada muy probablemente en las regiones ecuatoriales y tropicales antes que en latitudes superiores, y en áreas de tierra más grandes en lugar de las más pequeñas.

  2. Los descendientes de los primeros colonizadores probablemente se habrán extendido por las áreas habitables del globo desde las regiones ecuatoriales y tropicales.

  3. Los descendientes de los más recientes colonizadores están más probablemente concentrados en las regiones ecuatoriales y tropicales.

 

Algunos factores relacionados con lo anterior son:

 

  1. Nosotros no hemos encontrado (¿todavía?) ninguna evidencia convincente de sitios de aterrizaje o lanzamiento en ninguna parte. (ver The Stairway to Heaven de Zecharia Sitchin, Avon Books, Nueva York, 1980).

  2. Basado en la datación de hallazgos fósiles de humanos, o casi humanos, y de artefactos, Jeffrey Goodman (The Genesis Mystery, Times Books, 1983) demuestra que el Homo erectus, el primer cuasi-hombre, apareció casi simultáneamente en África e Indonesia hace casi dos millones de años, y mucho más tarde en Eurasia y las Américas. Ellos al parecer sobrevivieron hasta hace relativamente poco - unos 10.000 años. El hombre de Neanderthal, aproximadamente del tamaño del hombre moderno, pero con más musculatura e inferior desarrollo del cerebro, apareció hace cerca de 100.000 años, sus restos han sido encontrados en muy diferentes lugares desde África hasta el Cercano y Lejano Oriente y Europa. Parece haber desaparecido hace unos 35.000 años. El Homo sapiens, el hombre moderno con un superior desarrollo del cerebro y capacidades del habla, se originó hace por lo menos 40.000 años con un posible origen que se remonta hasta los100.000 años o mucho más tiempo todavía. El hombre moderno aparece primero en América del Norte, luego en Sudáfrica, mucho después en la región del Pacífico Sur y finalmente en Europa. Goodman dice que este patrón puede ser verdaderamente importante - o puede reflejar sólo la suerte del descubrimiento. Él manifiesta que “el hombre moderno puede haber tenido un solo punto de origen desde el cual se extendió por el globo, o bien puede haber aparecido más o menos simultáneamente en varios lugares.”

  3. Según Francis Hitching (“The Racial Question” en The Mysterious World: An Atlas of the Unexplained, Holt, Rinehart and Winston, 1978), las características raciales humanas constituyen un gran enigma. Es más, Roger Wescott, en su “Anomalistics: The Outline of an Emerging Area of Investigation”, Research Division, New Jersey Dept. of Education, Trenton, New Jersey, 1974, señala que la ausencia de fósiles negroides de la Edad de Piedra sugiere que, mientras los blancos evolucionaban, ¡se crearon los negros!

 

En vista de lo antedicho, algunas de las áreas propuestas para la investigación actual son:

 

  1. Obviamente, continuar buscando evidencia de sitios de aterrizaje y lanzamiento por todas partes, pero especialmente en las regiones ecuatoriales y tropicales.

  2. Continuar buscando restos de fósiles humanos y artefactos por todas partes, pero especialmente en las regiones ecuatoriales y tropicales donde parece más probable encontrar indicios de las actividades de los primeros colonizadores.

  3. Incluir en consideración a las posibles influencias extraterrestres en el estudio de las características físicas de las diferentes razas. ¿Podemos inferir algo acerca de las cambiantes condiciones del planeta de lo cual los colonos pasaron por una comparación de las características físicas de las diferentes razas, incluyendo la posibilidad de que los negros fueran los últimos en llegar a la Tierra?

 

Algunas cuestiones muy importantes que necesitan ser tratadas por la hipótesis de la colonización son:

 

  1. Si los colonizadores fueron Homo sapiens, ¿cuáles fueron los orígenes del Homo  erectus y del hombre de Neanderthal?

  2. ¿Qué podemos deducir de la coexistencia en la Tierra del Homo erectus, el de Neanderthal y el Homo sapiens en el período que va aproximadamente desde el 100.000 a.C. hasta alrededor del 35.000 a.C.?

 

 

 

 

 

EL AUTOR se encuentra actualmente retirado de su cargo como Program Manager en la University Research Foundation establecida por la Universidad de Maryland, EUA. Su experiencia comprende la investigación y desarrollo de motores, la enseñanza de la temática sobre propulsión en universidades de Inglaterra, Canadá y los Estados Unidos, y como consultor privado. Sus títulos académicos incluyen un doctorado en Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Maryland. Lleva largo tiempo interesado en la Hipótesis del Antiguo Astronauta.

 

 

© Stuart W. Greenwood, 1987 / 2008 – Todos los Derechos Reservados

Traducido y publicado con autorización expresa del autor y conforme a la edición original de Ancient Skies, Vol. 14, Nº 5 de noviembre/diciembre de 1987.

 

Prohibida su reproducción sin permiso del autor.