Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 

UNA SOLUCIÓN ASTRONÓMICA AL TZOLKIN

El Tzolkin fue parte esencial del

calendario Maya, pero su origen

es aún un enigma. El autor brinda

aquí una hipótesis explicativa que

implica un salto conceptual desde

el punto de vista astronómico.


STUART W. GREENWOOD

Dr. STUART W. GREENWOOD

EUA

stuwood@verizon.net  

 

 

El Tzolkin es un enigma que nos legaron los antiguos mayas en aquellos registros que sobrevivieron a la profanación de los conquistadores europeos. Los estudiosos de la extensa literatura  sobre este tema son bien conscientes de que éste es un período de 260 días que se repite continuamente y que formaba una parte esencial del calendario maya. Los especialistas ponen énfasis en su importancia para los mayas, pero hasta ahora parece haber sido poco el progreso para explicar su origen.

 

El período de 260 días de repetición continua del Tzolkin requiere con fuerza una solución astronómica. Para la comodidad de nuestros cálculos nosotros aquí adoptamos el tratamiento simplificado del Sistema Solar en el cual las órbitas de los planetas se suponen circulares y coplanarias. Las cantidades son valores promedio redondeados en tres guarismos significativos.

 

El tiempo que tarda un planeta en orbitar el Sol se llama período sideral. El período sinódico de un planeta respecto a otro es el tiempo entre la salida de y el regreso a una relación posicional dada entre ellos. Este puede calcularse a partir de los períodos siderales de los dos planetas. El período sinódico de Venus respecto a la Tierra es 584 días, un número que jugó un papel importante en la interpretación del calendario maya.

 

En la búsqueda de una interpretación astronómica para el Tzolkin, los arqueoastrónomos reconocen que un planeta con un período sideral de 260 días orbitaría dentro de la órbita de la Tierra, que tiene un período sideral de 365 días, y fuera de la órbita de Venus, que tiene un período sideral de 225 días. Identificando la distancia de la Tierra del Sol como 1 Unidad Astronómica (U.A.), Venus está a 0.723 U.A., y la hipotética órbita de 260 días se calcula fácilmente a 0.797 U.A. Esta órbita se muestra en la Fig.1. La misma no ha encontrado aceptación como solución.

 

 

 

Fig.1: Solución de la órbita basada en

el período sideral de 260 días.

Copyright Stuart W. Greenwood

 

 

Las tablas de períodos siderales de los planetas del Sistema Solar y los períodos de rotación las de lunas sobre sus planetas muestran sólo dos resultados para un valor de 260 días. Éstos se aplican a dos pequeñas lunas de Júpiter. Candidatos evidentemente improbables para el Tzolkin.

 

La literatura publicada sobre el Tzolkin contiene muchas referencias a soluciones que involucran desvíos de la condición de que la solución debiera ser un evento astronómico identificable que es continuo y recurrente. En mi opinión, las soluciones basadas en los intervalos de tiempo de 260 días que son partes de un evento astronómico son poco convincentes. Las soluciones basadas en múltiplos de un evento astronómico también son poco convincentes. Tales soluciones ocupan mucho espacio en la literatura publicada, apoyada por extensas remisiones.

 

Mi interpretación que sigue a continuación apareció por primera vez hace más de dos décadas en la publicación de una sociedad que ha cerrado sus puertas desde entonces. Yo ofrezco una revisión de ésta en un esfuerzo para contribuir a encontrar una solución genuina al origen del Tzolkin.

 

Viendo más allá de las limitaciones que hemos experimentado con los períodos siderales, la próxima oportunidad se presenta al considerar los períodos sinódicos. Éstos son tanto eventos astronómicos como períodos siderales, y la primera interpretación del Tzolkin está sugerida por los períodos sinódicos de 260 días con respecto a la Tierra. Allí resulta ser sólo una solución, y eso se da por una órbita dentro de la órbita de Venus a 0.557 U.A. La órbita se muestra en la Fig.2 y no es probable que sea bien recibida como una solución.

 

 

 

Fig.2: Solución de la órbita basada en el período

sinódico planetario de 260 días con la Tierra.

Copyright Stuart W. Greenwood 

 

 

El planeta Venus desempeña un papel prominente en los registros de los antiguos mayas, y me pareció apropiado buscar las soluciones al Tzolkin basándome en los períodos sinódicos de 260 días con respecto a Venus. Éste fue un salto conceptual, puesto que desde un punto de vista astronómico tal período sinódico implica  observaciones de otro planeta desde Venus (o viceversa), o algún fenómeno que involucre sus posiciones respectivas.

 

Hay dos soluciones al Tzolkin basadas en los períodos sinódicos de 260 días con respecto a Venus, y se muestran en la Fig.3. Hay una órbita dentro de la órbita de Venus a 0.478 U.A. la cual, de nuevo, no es probable que sea bien recibida como solución. La órbita a 2.74 U.A. que está entre las órbitas de Marte y Júpiter, sin embargo, es un descubrimiento excitante, y que yo no había previsto. Ocupa una posición en el corazón del Cinturón de Asteroides, una región hoy ocupada por restos planetarios. El Cinturón de Asteroides se muestra simbólicamente en la Fig.3 como quedando aproximadamente entre 2.2 U.A. y 3.2 U.A., con una ubicación precisa para un presunto planeta de origen a 2.74 U.A.

 

 

Fig.3: Soluciones de la órbita basadas en los períodos

sinódicos planetarios de 260 días con Venus.

Copyright Stuart. W. Greenwood

 

 

Creo que este es un tema demasiado importante como para dejarlo estar.  Yo le daré la bienvenida a quien opine si estoy en lo cierto en todo o en parte de mi análisis, y adónde deberíamos ir a partir de aquí.

 

EL AUTOR se encuentra actualmente retirado de su cargo como Program Manager en la University Research Foundation establecida por la Universidad de Maryland, EUA. Su experiencia comprende la investigación y desarrollo de motores, la enseñanza de la temática sobre propulsión en universidades de Inglaterra, Canadá y los Estados Unidos, y como consultor privado. Sus títulos académicos incluyen un doctorado en Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Maryland. Lleva largo tiempo interesado en la Hipótesis del Antiguo Astronauta.

 

 

© Stuart W. Greenwood, 2009 – Todos los Derechos Reservados

Traducido y publicado con autorización expresa del autor.

    

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