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El Tzolkin es un enigma que
nos legaron los antiguos mayas en aquellos registros que
sobrevivieron a la profanación de los conquistadores
europeos. Los estudiosos de la extensa literatura sobre
este tema son bien conscientes de que éste es un período de
260 días que se repite continuamente y que formaba una parte
esencial del calendario maya. Los especialistas ponen
énfasis en su importancia para los mayas, pero hasta ahora
parece haber sido poco el progreso para explicar su origen.
El período de 260 días de repetición continua del Tzolkin
requiere con fuerza una solución astronómica. Para la
comodidad de nuestros cálculos nosotros aquí adoptamos el
tratamiento simplificado del Sistema Solar en el cual las
órbitas de los planetas se suponen circulares y coplanarias.
Las cantidades son valores promedio redondeados en tres
guarismos significativos.
El tiempo que tarda un planeta en orbitar el Sol se llama
período sideral. El período sinódico de un planeta respecto
a otro es el tiempo entre la salida de y el regreso a una
relación posicional dada entre ellos. Este puede calcularse
a partir de los períodos siderales de los dos planetas. El
período sinódico de Venus respecto a la Tierra es 584 días,
un número que jugó un papel importante en la interpretación
del calendario maya.
En la búsqueda de una interpretación astronómica para el
Tzolkin, los arqueoastrónomos reconocen que un planeta con
un período sideral de 260 días orbitaría dentro de la órbita
de la Tierra, que tiene un período sideral de 365 días, y fuera de
la órbita de Venus, que tiene un período sideral de 225 días.
Identificando la distancia de la Tierra del Sol como 1
Unidad Astronómica (U.A.), Venus está a 0.723 U.A., y la
hipotética órbita de 260 días se calcula fácilmente a 0.797
U.A. Esta órbita se muestra en la Fig.1.
La misma no ha encontrado aceptación como solución.

Fig.1: Solución de la órbita basada en
el período sideral de 260 días.
Copyright Stuart
W. Greenwood
Las tablas de períodos siderales de los planetas del Sistema
Solar y los períodos de rotación las de lunas sobre sus planetas
muestran sólo dos resultados para un valor de 260 días.
Éstos se aplican a dos pequeñas lunas de Júpiter. Candidatos
evidentemente improbables para el Tzolkin.
La literatura publicada sobre el Tzolkin contiene muchas
referencias a soluciones que involucran desvíos de la
condición de que la solución debiera ser un evento
astronómico identificable que es continuo y recurrente. En
mi opinión, las soluciones basadas en los intervalos de tiempo de 260 días que son
partes de un evento astronómico son poco convincentes. Las
soluciones basadas en múltiplos de un evento astronómico
también son poco convincentes. Tales soluciones
ocupan mucho espacio en la literatura publicada, apoyada por
extensas remisiones.
Mi interpretación que sigue a continuación apareció por
primera vez hace más de dos décadas en la publicación de una
sociedad que ha cerrado sus puertas desde entonces. Yo
ofrezco una revisión de ésta en un esfuerzo para contribuir
a encontrar una solución genuina al origen del Tzolkin.
Viendo más allá de las limitaciones que hemos experimentado
con los períodos siderales, la próxima oportunidad se
presenta al considerar los períodos sinódicos. Éstos son
tanto eventos astronómicos como períodos siderales, y la
primera interpretación del Tzolkin está sugerida por los
períodos sinódicos de 260 días con respecto a la Tierra.
Allí resulta ser sólo una solución, y eso se da por una
órbita dentro de la órbita de Venus a 0.557 U.A. La órbita
se muestra en la Fig.2 y no es probable que sea bien
recibida como una solución.

Fig.2: Solución de la órbita basada en el período
sinódico planetario de 260 días con la Tierra.
Copyright Stuart W. Greenwood
El planeta Venus desempeña un papel prominente en los
registros de los antiguos mayas, y me pareció apropiado
buscar las soluciones al Tzolkin basándome en los períodos
sinódicos de 260 días con respecto a Venus. Éste fue un
salto conceptual, puesto que desde un punto de vista
astronómico tal período sinódico implica observaciones de
otro planeta desde Venus (o viceversa), o algún fenómeno que
involucre sus posiciones respectivas.
Hay dos soluciones al Tzolkin basadas en los períodos
sinódicos de 260 días con respecto a Venus, y se muestran en
la Fig.3. Hay una órbita dentro de la órbita de Venus a
0.478 U.A. la cual, de nuevo, no es probable que sea bien
recibida como solución. La órbita a 2.74 U.A. que está entre
las órbitas de Marte y Júpiter, sin embargo, es un
descubrimiento excitante, y que yo no había previsto. Ocupa
una posición en el corazón del Cinturón de Asteroides, una
región hoy ocupada por restos planetarios. El Cinturón de
Asteroides se muestra simbólicamente en la Fig.3 como
quedando aproximadamente entre 2.2 U.A. y 3.2 U.A., con una
ubicación precisa para un presunto planeta de origen a 2.74
U.A.

Fig.3: Soluciones de la órbita basadas en los períodos
sinódicos planetarios de 260 días con Venus.
Copyright
Stuart. W. Greenwood
Creo que este es un tema demasiado importante como para
dejarlo estar. Yo le daré la bienvenida a quien opine si
estoy en lo cierto en todo o en parte de mi análisis, y
adónde deberíamos ir a partir de aquí.
EL AUTOR
se encuentra actualmente retirado de su cargo como Program
Manager en la University Research Foundation establecida por
la Universidad de Maryland, EUA. Su experiencia comprende la
investigación y desarrollo de motores, la enseñanza de la
temática sobre propulsión en universidades de Inglaterra,
Canadá y los Estados Unidos, y como consultor privado. Sus
títulos académicos incluyen un doctorado en Ingeniería
Aeroespacial de la Universidad de Maryland. Lleva largo
tiempo interesado en la Hipótesis del Antiguo Astronauta.
© Stuart W. Greenwood, 2009 – Todos los Derechos Reservados
Traducido y publicado con autorización expresa del autor.
Prohibida su reproducción sin permiso del autor.
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