Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 
EL CASO DE LA TETERA MAL UBICADA
   
Un fracasado desafío a un enigma de la astronomía antigua.

ZECHARIA SITCHIN
ZECHARIA SITCHIN
EUA
www.sitchin.com

 

 

Hace poco fui placenteramente sorprendido al encontrarme con un viejo amigo: La colorida portada de la primera edición de mi primer libro El 12vo. Planeta (1976), reproducida en el número de abril de 2000 de Sky & Telescope. La foto fue provista por el astrónomo E.C. Krupp para su artículo “Mundos Perdidos” sobre desacertadas predicciones de catástrofes planetarias.

Casi una página completa es entonces dedicada a “una diferente falsa idea astronómica” – “los libros de Zecharia Sitchin acerca de antiguos colonizadores del espacio de un perdido “12 vo. Planeta” que una vez invadió violentamente nuestro sistema solar.” Concediendo (¿o lamentando?) que “crédulos lectores son persuadidos por Sitchin de que las tradiciones del antiguo Sumer validan esta poco ortodoxa reconstrucción de la historia del Sistema Solar”, el artículo indica en un recuadro (ver reproducción) que “El caso de Sitchin se origina en un sello cilíndrico acadio del tercer milenio a.C.; una porción de éste muestra una estrella de seis puntas rodeada por once puntos de variado tamaño; Sitchin juzgó que la estrella simboliza el Sol y los elementos más pequeños son supuestos planetas, incluyendo el 12mo. mundo perdido.”
 


La incómoda representación antigua

Mi inclusión en un artículo sobre equivocadas predicciones de catástrofe (en lo cual no tengo compromiso – y eso no es lo único tergiversado en el artículo) era por lo tanto una excusa para abordar la embarazosa representación en el sello cilíndrico VA/234 que yo había encontrado en el Vorderasiatiches Museum en (el entonces del Este) Berlín. En este sello, como en muchos otros, la " mitológica escena " está adornada con símbolos celestiales - en este caso, sugerí yo, mostrando al Sol rodeado por todos los planetas que hoy conocemos, más la Luna y más un planeta pasando entre Marte y Júpiter, el planeta llamado NIBIRU por los sumerios:

           SELLO VA/234



La representación y mi interpretación de ésa ha desconcertado a los astrónomos por el último cuarto del siglo, porque no es posible que los pueblos antiguos tuvieran conocimiento de los planetas más allá Saturno, para no decir nada más todavía sobre un generalmente reconocido " planeta desconocido”. Mi explicación de que el conocimiento fue proporcionado por los Anunnaki(“Aquellos quienes del Cielo a la Tierra vinieron”) – visitantes extraterrestres a la Tierra – es el mayor anatema de la comunidad científica.

¿Qué hacer entonces respecto al sello cilíndrico VA/234? Existe, es auténtico, tiene como mínimo 4.500 años de antigüedad, si no a la interpretación de Sitchin – ¿qué?

 

 


La “Tetera” de Sagitario

Así ahora, un cuarto de siglo después de que El 12vo. Planeta fue publicado, el artículo de Sky & Telescope viene al rescate. El recuadro y sus dos ilustraciones ofrecen una alternativa. El que está a la derecha pretende mostrar mi interpretación del sello - colorido, pero omitiendo convenientemente el planeta dominante entre Marte y Júpiter... El otro muestra cómo los “puntos " alrededor del objeto central se pueden conectar para “asemejarse toscamente a la Tetera del Sagitario.”

                    



La solución al embarazoso enigma del conocimiento antiguo, como se señaló en el recuadro del artículo, es éste: La estampa “podría perfectamente representar un brillante planeta – tal como Júpiter – en medio de estrellas familiares; de hecho, la disposición alrededor del objeto similar a una estrella se asemeja toscamente a la Tetera de Sagitario.”

Y así, si el objeto central no es el Sol sino Júpiter (con el cual los antiguos estaban familiarizados) y los objetos circundantes no son planetas sino las estrellas de Sagitario (con las cuales los antiguos estaban familiarizados) - los extraterrestres y el Nibiru de Sitchin no son necesarios.

Una teoría ingeniosa - pero basada en una tetera mal ubicada...

 

 


¿Una “tosca semejanza”?

Sagitario, una de las doce constelaciones zodiacales (primera sumeria), fue llamada por ellos PA.BIL (El Defensor) y representada en la antigüedad como un arquero, un nombre y una representación conservados hasta el día de hoy. Pero algunos astrónomos modernos (¿mientras bebían el té de la tarde?) decidieron que la parte central de Sagitario se parece a una tetera: Un “pico” formado por la conexión de las estrellas Al Nasi, Kaus Media y Kaus Australis (estrellas gamma, delta y epsilon de la constelación); un “asa” conformada por las estrellas denominadas zeta (Ascella), tau, sigma (Nunki) y phi; y una “tapa” indicada por Kaus Borealis (designada lambda).

Cuando estas ocho estrellas son conectadas por líneas imaginarias, parece surgir una “tetera”:

                          

 



Bonito intento – Pero imposible

Uno no necesita ser astrónomo para ver que la “tetera” impuesta sobre la antigua representación (ilustración izquierda de la revista) está lejos de ser similar a la celestial. Pero uno podría tener que ser un astrónomo para darse cuenta de que la solución ofrecida no es solamente improbable - es imposible: Júpiter se mueve respecto al Sol en la eclíptica (el plano de órbitas planetarias alrededor del Sol); nunca desciende lo bastante en los cielos meridionales como para aparecer en el medio (¡las palabras de la revista!) ¡de la Tetera!

La ilustración de Sagitario que muestra la “tetera” también indica la trayectoria eclíptica, en la cual Júpiter se mueve. ¡Y LOS POLOS OPUESTOS NUNCA PUEDEN ENCONTRARSE!

Júpiter, una vez cada doce años aproximadamente, araña la protuberancia más septentrional de Sagitario; pero nunca se presenta cerca (en términos astronómicos) de la Tetera, y nunca podría haber sido observado “en el medio” de la Tetera.

Así que, aun después de un cuarto de siglo, “la idea falsa de Sitchin” continúa en pie.

 

 

 

 

EL AUTOR es periodista, escritor y lingüista experto en hebreo antiguo y otras lenguas semíticas y europeas. Pionero en la investigación de la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres y profundo conocedor del Antiguo Testamento y de la historia y arqueología del Cercano Oriente, es el autor de la mundialmente exitosa serie Crónicas de la Tierra, que inició con el best seller El 12vo.Planeta. Su último libro en español es El Libro Perdido de Enki.

 

 
© Z. Sitchin 2000 – Reproduced by permission.
Traducido y reproducido con permiso expreso del autor.

Prohibida su reproducción sin autorización previa del autor.