Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 
EL AGUA: EL ÚLTIMO PROPELENTE
   
Recientes experimentos evocan la avanzada tecnología de los Anunnaki.

ZECHARIA SITCHIN
ZECHARIA SITCHIN
EUA
www.sitchin.com

¿Será el agua el combustible del futuro para impulsar aviones y naves espaciales?

En ese caso, la humanidad estará empleando una "tecnología de los dioses" y, como en otros campos, la ciencia moderna sólo estará alcanzando el conocimiento antiguo.

La noticia del posible uso del agua - un recurso abundante y limpio - como "combustible" para la propulsión a reacción viene del Tokyo Institute of Technology que ha estado desarrollando tecnologías para impulsar pequeños aviones no piloteados cuyos "instrumentos" son controlados por rayos láser desde el suelo o desde satélites. En lo que ha sido acogido como un gran éxito, el equipo de Tokio informó en el número del 10 de junio de Applied Physics que hicieron volar un diminuto "avión" de papel controlando su "motor" de placas de aluminio por rayos láser. Causando que diminutas cantidades del metal se evaporaran, se logró una corriente a reacción que provocó que el avión remontara vuelo.

El experimento por lo tanto consiguió el truco de crear una expulsión a reacción de un poco de masa que empujó al avión hacia adelante. En los aviones de motor a reacción normales, la reacción se crea quemando el combustible de petróleo y arrojando el gas caliente. En el experimento de Tokyo, el calor fue proporcionado por el rayo láser, la reacción por el aluminio evaporado. Para ampliar al máximo el sistema de propulsión a escala, Takashi Yabe, cabeza del equipo de Tokio, propuso utilizar agua como propelente. "El agua puede ser recolectada de la atmósfera a medida que el avión vuela", dijo. Informando del experimento y de la idea del uso del agua, el periódico New Scientist (15 de junio de 2002) ilustró el futurista "motor de agua" de este modo:

                        



 


"El agua un combustible intrigante"

Informando las series de experimentos, el editor de ciencia de The New York Times Kenneth Chang declaró que "el agua es el combustible más intrigante. El avión del papel recibió sólo un único empujón antes de que el propulsor de agua se agotara, pero el Dr. Yabe conjeturó que un avión más grande usando esta tecnología podría reabastecerse continuamente de agua del aire, así que no necesitamos llevar grandes cantidades de agua".
 


Una tecnología de los Anunnaki

Admito haber sonreído de oreja a oreja cuando leí la noticia de arriba, porque en mi último libro, El Libro Perdido de Enki, yo describí el uso del agua para la propulsión de las naves espaciales de los Anunnaki ("Aquéllos que del cielo a la Tierra vinieron" en sumerio).

Enki, el gran jefe científico de los Anunnaki, era el líder del primer equipo de Anunnaki que vino a la Tierra. Su nombre, EN.KI, significa "Señor de la Tierra" en sumerio. Pero ese título sólo se le concedió más tarde, después de la llegada de su hermanastro Enlil (EN.LIL = "Señor del espacio aéreo"). El epíteto-nombre original de Enki era E.A., normalmente tomado para significar "Él cuyo hogar es el agua." Él era representado por los sumerios como una deidad sentada emanando corrientes de agua . Era el prototipo del Portador de Agua Acuario y su constelación zodiacal.

       

ENKI


Al principio yo acepté la explicación de que su sobrenombre reflejaba su amor por las aguas, por la navegación y la pesca. A medida que el alcance de mi investigación y escritos se extendieron, implicando cada vez más "las tecnologías de los dioses", quedé cada vez más atónito al descubrir que la ciencia moderna tan sólo está alcanzando el conocimiento antiguo. Esto era verdad en la astronomía, también en genética, y ahora en la propulsión espacial.
 


El papel de Marte

El increíble conocimiento sumerio de los cielos no sólo se aplicó al reconocimiento de todos los planetas que nosotros conocemos hoy (más Nibiru), sino también a sus descripciones y roles. Así, se habló de Marte como La Estación de Parada. Las propias fotografías de la NASA de los años de 1970, mostradas en mi libro Génesis Revisitado, revelan los restos de estructuras artificiales en Marte. Pero el argumento ha sido que Marte no podría servir como base a unos astronautas porque es un planeta sin vida, sin atmósfera y sin agua.

Bien, de repente nos enteramos por esos mismos expertos espaciales de que oh, sí, Marte no sólo tenía ríos y lagos y océanos en el pasado - todavía tiene inmensas cantidades de agua helada en sus polos y en otras partes a pulgadas debajo de la superficie...

Así que Marte no sólo podría sustentar una Estación de Parada: podría servir para reabastecer la nave espacial de los Anunnaki con su combustible: el agua.

¿El motor inventado por Enki tenía que evaporar el agua para crear una reacción? Probablemente no: El agua misma podría ser expulsada - una idea tan simple como el rociador de césped...

 

 

 

 

EL AUTOR es periodista, escritor y lingüista experto en hebreo antiguo y otras lenguas semíticas y europeas. Pionero en la investigación de la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres y profundo conocedor del Antiguo Testamento y de la historia y arqueología del Cercano Oriente, es el autor de la mundialmente exitosa serie Crónicas de la Tierra, que inició con el best seller El 12vo.Planeta. Su último libro en español es El Libro Perdido de Enki.

 
© Z. Sitchin 2002 – Reproduced by permission.
Traducido y reproducido con permiso expreso del autor.

Prohibida su reproducción sin autorización previa del autor.