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En las últimas semanas el establishment
científico-astronómico estaba que se moría de curiosidad a
causa de un “Planeta Yoyó”.
Los planetas, todos lo saben, se forman cuando un disco de
polvo que gira en remolino alrededor de una estrella (un
'sol') se fusiona en partes que siguen creciendo hasta
alcanzar un tamaño planetario. Luego todas ellas dan vueltas
alrededor de su sol en la misma dirección (normalmente en
sentido contrario a las agujas del reloj) y en el mismo
plano de órbita. Esa bien ordenada teoría ha chocado ahora
con el creciente número de planetas “extra-solares”
descubiertos en otros sistemas solares lejanos: Algunos de
esos planetas, como el recientemente descubierto WASP-17,
no solo orbitan en dirección opuesta sino que tienen también
grandes órbitas elípticas...
Un reciente programa de la National Geographic TV
titulado “Alien Earths” (“Tierras Extrañas”) se
dedicó principalmente a lo que los astrónomos llamaron
“Planetas Yoyó”. ¿Cómo lo explican ellos? Bien, verá
usted, tales planetas probablemente fueron empujados
fuera de otros sistemas solares y atraídos a la órbita de un
nuevo sol para girar de esta curiosa manera...
"Yo estaba seguro de que a estas alturas ellos dirían
que, de hecho, tal planeta se describe en los textos
antiguos, según Zecharia Sitchin". Me han escrito
algunos airados lectores de El 12vo. Planeta.
Bueno, ellos “no lo hicieron”, pero quizá algún día lo
hagan.
EL AUTOR
es periodista, escritor y lingüista experto en hebreo
antiguo y otras lenguas semíticas y europeas. Pionero en la
investigación de la hipótesis de las paleovisitas
extraterrestres y profundo conocedor del Antiguo Testamento
y de la historia y arqueología del Cercano Oriente, es el
autor de la mundialmente exitosa serie Crónicas de la
Tierra, que inició con el best seller El 12vo.Planeta.
Su último libro en español es El Libro Perdido de Enki.
© Z. Sitchin, 2009 –
Reproduced by permission.
Traducido y reproducido con
permiso expreso del autor.
Prohibida su
reproducción sin autorización previa del autor.
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