Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 

LOS SECRETOS DE LA ESFINGE DE DOS CABEZAS

   

Muchos misterios y secretos de

aquellosque recorrieron la Gran Ruta

de la Seda están enterrados en las

arenas y montañas de Uzbekistán.

Muy pocos de ellos han salido a la

luz. La esfinge de dos cabezas es uno.

PAUL STONEHILL

PAUL STONEHILL

EUA

  rurcla@hotmail.com  

 

La esfinge  

 

Vokrug Sveta, una popular revista soviética, publicó un fascinante artículo en 1967  (Número 4). S. Abdulleayev y Sh. Babashev del Museo Estatal de Karakalpak hicieron público un breve informe sobre un muy extraño descubrimiento en Asia Central.

 

Las Montañas de Sultanuisdag se localizan aproximadamente a unos 80 kilómetros de Nukus, una ciudad normal al estilo estalinista en medio del desierto, en el delta del río Amu Darya. El río se extiende en un delta antes de desaguarse en el Mar Aral.

 

En los años sesenta, personal de construcción soviético estaba trabajando en las montañas, colocando líneas eléctricas. Su excavadora mordía la tierra rocosa venciendo con gran dificultad los numerosos obstáculos geológicos. Un día, un sonido chirriante puso súbito final a su funcionamiento. Una placa de mármol, casi completamente cubierta por detrito, se hallaba bajo la hoja de la excavadora. El conductor se apeó y cuidadosamente usó su guante para limpiar la suciedad.

 

 Los fríos ojos de mármol de una extraña criatura lo miraban fijamente. Al lado del objeto encontró una cabeza idéntica,  la cual había sido cortada por la excavadora. La extraña cabeza poseía pronunciados cuernos, curvados hacia abajo. La esfinge de dos cabezas fue cuidadosamente desenterrada.  

 

Han pasado años, pero nadie pudo nunca determinar los orígenes de la misteriosa esfinge. Nadie supo nunca por qué la esfinge estaba sepultada en la tierra: ¿era parte de algún ritual extraño, o la esfinge fue ocultada de los enemigos de sus dueños o adoradores?  

 

 

Antigüedades en la arena  

 

Uzbekistán es bien conocida por sus antiguos oasis de asentamientos y pueblos a lo largo de la famosa Gran Ruta de la Seda. Pero hay innumerables tesoros de la antigüedad que descansan bajo el desierto, silenciosos testigos del paso de los ejércitos de Alejandro Magno, enterrados en las calientes arenas y tierra yerma.

 

En los años de 1930  los arqueólogos soviéticos encontraron ciudades perdidas hace tiempo bajo las arenas del desierto de Uzbekistán. Había literalmente cientos de sitios antiguos, algunos fortificados, preservados a través de los tiempos por un sol seco e implacable.  

 

La república autónoma de Karakal­pakstan comprende el 37 por ciento de Uzbekistán, e incluye algunas áreas de la antigua khanate de Khorezm. Khorezm surgió como un estado famoso y poderoso en el siglo cuarto A.D. y alcanzó su apogeo en el siglo décimo. Era un país con un ejército fuerte, un centro comercial y científico que dio el álgebra mundial. Mucho antes de que la Gran Ruta de la Seda surgiera, el antiguo Khorezm tenía vínculos con Europa y Oriente, con Siberia y las civilizaciones del sur. Hay más de 1.000 monumentos arqueológicos en Khorezm, muchos de ellos santuarios culturales excepcionales. Herodoto llamó a esta tierra “un país de 1.100 ciudades.”  Khorezm también es mencionada en el Avesta, el sagrado libro zoroástrico.

 

Ustyurt, una meseta desértica entre los mares Caspio y Aral, tiene geoglifos como los de Nazca, líneas y dibujos misteriosos reportados por los pilotos soviéticos. También ha habido aquí informes sobre UFOs. Hasta ahora no ha habido todavía un serio esfuerzo para estudiar los geoglifos.

 

Khorezm tiene tantos sitios fascinantes como Toprak-Kala, un palacio que creían los antiguos alojaba al Eje del Mundo. Montado sobre un recinto situado en una plataforma elevada, Toprak-Kala ascendía a una altura de tres pisos, y descollaba por lo alto por tres tremendas torres. El palacio poseía tres vestíbulos enormes. Hay estatuas de soldados en la Sala de los Guerreros, y en la Sala de los Reyes esculturas de los antiguos gobernantes, hechas de arcilla.

 

 

Nukus

 

Nukus es la capital de Karakalpakstan. Está en la región del delta de las tierras de  labranza irrigadas, localizada al extremo sur del Mar Aral. El terreno es aquí un mosaico de tierra agrícola, campos de algodón rodeados por la implacable extensión del desierto. Alguna vez ésta fue una tierra fecunda y próspera. Los arqueólogos han desenterrado evidencia de sistemas de irrigación que proporcionaron agua a esta región entre los ríos Amu Darya y Syr Darya. Pero siglos de guerra y la mala administración medioambiental de la era soviética devastaron la tierra. La degradación ecológica ha generado pobreza, falta de oportunidades, y escasa salud para la población local.

 

Nukus es una ciudad de contrastes. Debido a la gran diversidad de personas que viven allí, es en realidad la más europea de Medio Oriente. Algunos la llaman la novena maravilla del mundo. Su nombre mismo es una curiosidad: “Nu” significa  “nueve” en Farsi, y “kus” puede traducirse como “concubina.” Una antigua leyenda sostiene que el nombre de la ciudad se originó de una caravana fundada y manejada por nueve mujeres jóvenes por la Gran Ruta de la Seda. Ellas eran emancipadas y amistosas, y los caravan-bashi (los líderes de caravanas) promovieron su fama.

 

 

La necrópolis de Adán

 

No lejos de Nukus se encuentra el pequeño poblado de Mizdakhan. El complejo arqueológico del antiguo Mizdakhan ocupa un gran territorio, con miles de tumbas, mausoleos, y urnas. Los musulmanes lo llamaron Gyaur-Kala, o la Ciudad de los Infieles, su término para los zoroástricos que rendían culto al fuego.

 

El Khorezm zoroástrico seguía el consejo del Avesta de no contaminar los cuatro elementos: aire, tierra, fuego, y agua. Por lo tanto ponían los huesos descarnados de los difuntos en osarios decorados con pinturas, inscripciones en el antiguo idioma de Khorezm, y varios símbolos religiosos.

 

Mizdakhan fue durante mucho tiempo un antiguo centro comercial hasta que fue destruído por Temur (Tamerlane), un conquistador mongol del siglo 14 cuyo imperio se extendió desde la India hasta el Mar Mediterráneo. El suyo fue el último gran poderío nómada sobre la Tierra.

 

La invasión mongol de Khorezm y Asia Central duró hasta mediados del siglo14. Trajo terrible destrucción y derramamiento de sangre a las ciudades, y les tomó un largo tiempo recuperarse. Algunas nunca lo lograron, y sus restos yacen bajo las arenas.

 

Las hordas de Genghis Khan arrasaron la conquistada Khorezm entre los años 1219 y 1231 A.D. Luego, en los años 1390, los ejércitos de Tamerlane destruyeron el  inmenso sistema de irrigación de Khorezm y devastaron la tierra.  

 

La exploración de Khorezm empezó en los años treinta bajo la dirección de S. P. Tolstov. Junto con los miembros de la Expedición Arqueológica Kho­rezm, Tolstov pudo desenterrar por completo una antigua tierra perdida, documentada sólo por fragmentarios escritos chinos, griegos, y persas.

 

La expedición usó camellos, camiones, y pequeños aviones en su búsqueda para encontrar las ruinas perdidas en las arenas de Karakalpakstan. El descubrimiento de la antigua Khorezm ha sido comparado con el descubrimiento de Heinrich Schliemann de Troya y las excavaciones de Harold Carter en Egipto. Éste fue en verdad uno de los más grandes descubrimientos arqueológicos del siglo 20.

 

Entre los miembros de la expedición de Tolstov estaba el pintor Igor V. Savitsky, quien coleccionó y registró ejemplos del arte de las gentes nómadas que viajaron a través del territorio durante el último milenio. Savitsky también era un coleccionista de arte vanguardista prohibido por las autoridades soviéticas. Él adquirió más de 50.000 piezas y se las arregló para esconder los trabajos prohibidos de la policía secreta en la distante ciudad del desierto.

 

En los años cincuenta,  Savitsky fundó un lugar para su colección en el Karakalpakstan Art Museum en Nukus. No hay muchos visitantes, pero aquellos que ven las pinturas abarrotadas en las salas del museo nunca se olvidan de ellas. Una sala está dedicada a las propias pinturas de Igor Savitsky. La mayoría de las pinturas se guardan en los pequeños depósitos de almacenamiento, por la falta de espacio del museo para exhibir todos sus tesoros. Savitsky murió en1984 y fue sepultado en Nukus. Él consideraba que esa ciudad era su hogar.

 

La obra maestra de Savistky fue una pintura conocida como la Tumba de Adán, basada en una necrópolis del complejo de Mizdakhan. Esta necrópolis está ubicada cerca de Khodjeili, uno de los pueblos más antiguos de Asia Central. En la antigüedad, fue construida una mezquita cerca de la necrópolis.

 

Vladimir Sergeyev, un periodista independiente de Nukus que ama la historia local, cree que la necrópolis pintada por Savitsky  era en realidad la del zoroástrico Gayomard, un hombre primordial perfecto, sin pecado, dolor, o  necesidad, como toda la humanidad debe de haber sido antes de que las fuerzas de la oscuridad lo corrompieran todo.

 

El zoroastrismo fue fundado en el 1400 a.C por Zoroastro, un ermitaño que vivió en las montañas del norte de Irán. El zoroastrismo se convirtió en la religión estatal de varios imperios pérsicos allá por el séptimo siglo a.C Durante la invasión árabe de Irán en el siglo séptimo A.D., la mayoría de los zoroástricos huyó a la India donde todavía son conocidos como parsis.

 

A los osarios y templos del fuego de aproximadamente el siglo quinto A.D. encontrados en Khorezm se los considera por lo general de origen zoroástrico.  

 

En el año 2000, Karakalpakstan experimentó la más devastadora sequía de su historia conocida. Ésta es una tierra moderna sumida en la pobreza, aunque sus desiertos contengan los tesoros de la antigüedad. Karakalpakstan debería ser una atracción turística para todos aquellos que estén interesados en la historia de las grandes civilizaciones de nuestro planeta.

 

 

Pirámides misteriosas

 

En el verano de 2002, arqueólogos rusos y de Uzbek descubrieron una serie de antiguas pirámides en los desfiladeros de las remotas montañas del sur de Kashkadarya  y las regiones de Samarkanda de Uzbekistán. Las ocultas estructuras tienen 15 metros de alto y se ha estimado que tienen una antigüedad de 2.700 años. Los  arqueólogos afirman que son similares a las pirámides egipcias, pero sus caras son lisas en lugar de escalonadas.  

 

Desde la época de Alejandro Magno hasta la conquista mongol, Asia Central era un centro de comercio y conocimiento mucho más importante que Europa. Los minaretes,  madrassehs, y los mausoleos de las hermosas ciudades de Uzbekistán (Samarkanda, Bukhara, y Khiva) son parte de la herencia cultural del mundo y un sello distintivo de una gran civilización medieval. Pero la tierra de este fascinante rincón de Asia esconde una aun más fascinante evidencia de civilizaciones misteriosas desaparecidas hace tiempo.

 

En el futuro, los arqueólogos descubrirán muchos más objetos fascinantes en  Uzbekistán. Podremos conocer incluso el origen de la esfinge de dos cabezas.

 

 

EL AUTOR es escritor, disertante e investigador especializado en fenómenos anómalos acaecidos en Rusia, Europa Oriental y Asia Central. Sus artículos se han traducido a varios idiomas, y su libro The Soviet UFO Files se publicó en 1998, en inglés, checo, y holandés. Su último libro, en coautoría con Philip Mantle, fue publicado en español, en 2010, bajo el título Expediente Soviet UFO.

 

© Copyright Paul Stonehill, 2006. Todos los derechos reservados

Traducido y publicado con permiso expreso del autor.

 

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Agradecemos a Andrew Honigman, y en su persona a FATE Magazine, la autorización para publicar este material.

 

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