Publicación exclusiva sobre la hipótesis de las paleovisitas extraterrestres
CONTCTO
 

RAZONES PARA METI

   

La transmisión de información

en el Cosmos es una de las necesidades de una civilización avanzada. No cumplir con esta necesidad, por aislamiento autoimpuesto, puede llevar a la

extinción de la civilización.

ALEXANDER ZAITSEV

Dr. ALEXANDER ZAITSEV

Rusia

alzaitsev@gmail.com 

 
 

Introducción

 

En más de 50 años de exploración espacial, la sonda de la Tierra " Voyager 1" solamente pudo volar unas 16 horas-luz,  lo cual es aproximadamente unas 2000 veces menos que la distancia a la estrella más cercana. Moviéndose a tal velocidad, la sonda que se lanzó en 1977 alcanzará esta estrella en unas decenas de miles de años. Por consiguiente, es obvio que de civilizaciones como la nuestra sólo podemos esperar la llegada de señales electromagnéticas. La búsqueda de tales señales es llevada a cabo por los programas SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre).

 

Con respecto a civilizaciones que estén muy adelantadas a nosotros en su desarrollo y cuyos representantes puedan llegar aquí, no podemos ocultarnos. Tales civilizaciones altamente desarrolladas son para nosotros como algo sobrenatural y misterioso.

 

Ellas habrán encontrado hace tiempo un raro planeta de más de 200 millones de años con una línea espectral de oxígeno, un indicador de procesos de vida. Este hallazgo traería una atenta mirada hacia nosotros, hasta que con el tiempo descubrieran manifestaciones de vida inteligente. Debe entenderse claramente, entonces, que ellos no encontrarían vida inteligente por nuestros mensajes de radio interestelares (IRMs) enviados al espacio durante la realización de programas METI (Mensajes a Inteligencias Extraterrestres), sino principalmente por el sondeo de señales de los radio telescopios de la Tierra. La probabilidad de detectar señales de radar es aproximadamente un millón de veces más alta que la probabilidad de descubrir nuestros IRMs (Zaitsev, 2008).

 

Bien conocido es el importante papel de la astrometría de radar en la rápida detección de peligrosos objetos del espacio (Yeomans y otros, 1987), y no hay ninguna otra manera para tal rápido diagnóstico.

 

Por consiguiente, no podemos nosotros imponer una prohibición sobre la radiación al Espacio de poderosas señales de radar. Y es muy importante entender que NEO y METI están usando los mismos poderosos instrumentos: el Arecibo Radar Telescope (ARTE), el Goldstone Solar System Radar (GSSR), y el Evpatoria Planetary Radar (EPR). También, es muy importante entender que las transmisiones “sin dirección” de RADAR y METI son absolutamente equivalentes, dado que las monstruosas súper agresivas y súper poderosas Inteligencias Extraterrestres (ETIs) puede vivir en cualquier lugar.

 

Por lo tanto, considero ocioso y pseudocientífico todo lo dicho sobre una invasión alienígena y el peligro de METI. Estos numerosos debates son llevados a cabo principalmente por aquellos que están lejos de la astronomía y no comprenden el tamaño del Universo. Lo que sigue es una justificación de METI, este nuevo tipo de actividad humana que apunta a transformar nuestra civilización en un objeto de posible descubrimiento por civilizaciones extraterrestres. Tales actividades humanas y desinteresadas, nos permiten entender nuestro propio camino y no perderlo en el futuro debido a la "apatía."

 

 

METI como necesidad de una civilización altamente desarrollada

 

Hace más de 40 años, Nicolás Kardashev (1971) expresó la profunda idea de que la transmisión de información en el Cosmos, dirigida a supuestos "hermanos en la razón" es una necesidad vital y natural de una civilización altamente desarrollada. Él escribió: "Hay razones para creer que la transmisión de información es una de las condiciones básicas de la existencia para las súper-civilizaciones." Está claro que METI no es tratado como un “cebo” para atraer otras civilizaciones y asegurar el éxito de la investigación terrestre, sino como algo inmensamente mayor, esto es, como uno de los requisitos fundamentales de una civilización avanzada.

 

Sumamente interesante es el aspecto histórico del problema. Damos sólo dos ejemplos entre muchos. A comienzos del siglo 19, Carl Gauss estaba pensando  cómo hacerles saber a los alienígenas sobre la existencia de seres inteligentes en la Tierra. En 1896, Konstantin Tsiolkovsky publicó en el semanario "Kaluga Herald” un artículo con el proyecto sobre el mismo tema. La cuestión principal relacionada a éstos y muchos proyectos similares (Schirber, 2009), es: "¿Cómo entender el interés de los destacados científicos del pasado en este problema? ¿Por qué pensaron ellos en estos temas y con qué relacionaron tal necesidad?" El problema no es tan simple como parece a primera vista, no debe reducirse a la apariencia de posibles excentricidades de esos renombrados científicos…

 

 

METI y el Gran Silencio

 

En 1999, después del desarrollo y transmisión por nosotros desde Evpatoria de los primeros mensajes de radio interestelares “Cosmic Call” (Zaitsev, 2011), un americano reconocido en el campo de estudios de radar de asteroides y cometas, Steven Ostro, nos envió su trabajo inédito: “Project Moonbeam: An Omnidirectional Radio Beacon for the Lunar Farside.” -  JPL, octubre de 1989.  En ese trabajo, él proponía crear un poderoso faro para transmisiones interestelares regulares. Particularmente memorable es una frase que merece ser una máxima: “Podríamos concluir que es mejor dar que recibir, y que la guerra sobre el Gran Silencio debe comenzar en casa." ¡La primera conciencia planetaria terrestre empieza por entender y aceptar esta idea, la mejor!

 

Y mientras se investiga, los diversos programas de SETI gastan ciento de veces más que la transmisión con los programas de METI. Esta disparidad paradójica de esfuerzo, un deseo apasionado por recibir y nada que dar, se llamó posteriormente "La Paradoja de SETI” (Zaitsev, 2006). Una consecuencia trivial de esta paradoja es una explicación del Silencio del Universo: "Si no sólo la conciencia terrenal sino también la otra planetaria está tan inclinada a preferir recibir en lugar de dar, la búsqueda no tiene sentido, porque el Universo está en silencio."

 

Otra razón concebible para el Silencio es la intimidación de nuestra sociedad por científicos y escritores de ciencia-ficción con la amenaza de una invasión alienígena. Una vez escribimos sobre esto en un artículo (Zaitsev y otros, 2005): “En conclusión, nosotros subscribimos a una posible solución para la Paradoja de Fermi: Supongamos que cada civilización extraterrestre en la Vía Láctea ha sido asustada por sus propios líderes de SETI en la creencia de que el envío de mensajes a otras estrellas es demasiado arriesgado. Entonces es posible que nosotros vivamos en una galaxia donde todos estamos escuchando y nadie está hablando. Para conocer la existencia de los otros – y su ciencia -  alguien tiene que hacer el primer movimiento.”

 

Es necesario entender y recordar que la transmisión de mensajes de radio interestelares desde la Tierra está llena de significado de nuestra propia búsqueda de mensajes de radio de otras civilizaciones. Después de todo, si cada vez que se fomenta la histeria de una invasión alienígena, se desautoriza a aquellos que entablan combate con METI, llamando a sus acciones irresponsables y temerarias al borde de la idiotez, surge la pregunta: ¿de quiénes son los mensajes que el Instituto SETI y otros grupos SETI están buscando? ¿Merece la sigla "SETI" ser descifrada como “Search for Extra-Terrestrial Idiots” (Búsqueda de Extraterrestres Idiotas)?

 

 

El aislacionismo como posible causa de la extinción de civilizaciones

 

No lo sé categóricamente, pero me parece a mí que fue Sebastian von Hoerner el primero que en los años sesenta señaló que la “apatía” o la “pérdida de interés” representan la causa real de la extinción de las civilizaciones avanzadas. En el idioma ruso está la frase “одиночная камера”, qué corresponde a “one-man island”  (“la isla de un solo hombre”) en inglés. Yo no puedo hablar por todos, pero no quiero vivir en un capullo, en una “isla de un hombre”, sin ningún derecho a enviar un mensaje, ¡porque tal vida no es interesante!

 

Asimismo, la prohibición de transmisión de mensajes convierte a la Tierra en una “isla de civilización”. Yo pienso que no es interesante para los habitantes vivir en tal auto aislamiento forzado, en tal ¡Civilización Espía! Las civilizaciones que se obligan a esconderse y temblar a causa de los exagerados miedos a la extinción, están condenadas a la extinción...

 

Por lo tanto, resumiendo, podemos concluir que la lucha contra UNA mítica amenaza ET por medio de la prohibición de cualquier transmisión de Astronomía de Radar y cualquier envío de mensajes a ETIs, crea DOS problemas reales: la indefensión ante el peligro de los asteroides y la amenaza muy probable de extinción de tal civilización auto aislada debido a la “apatía.”

 

Referencias

 

Kardashev, N. S. Astrophysical aspects of the problem of searching signals of extraterrestrial civilizations, in: Kaplan, S. A. (ed.), Extraterrestrial Civilizations: Problems of Interstellar Communications. Israel Program for Scientific Translations, Ltd. (1971), pp. 25-98.

 

Schirber, M., 2009. Early Attempts To Contact Aliens. Space Daily portal, http://www.spacedaily.com/reports/Early_Attempts_To_Contact_Aliens_999.html 

 

Yeomans, D. K., Ostro, S. J., Chodas, P. W., 1987. Radar astrometry of near-Earth asteroids. Astron. J., 94, 189-200.

 

Zaitsev, A. L., Chafer, C. M., Braastad, R., 2005. Making a case for METI. SETI League web site, http://www.setileague.org/editor/meti.htm 

 

Zaitsev, A. L., 2006. The SETI Paradox. E-print Arhiv.org, http://arxiv.org/abs/physics/0611283v1

 

Zaitsev, A. L., 2008. Detection Probability of Terrestrial Radio Signals by a Hostile Supercivilization. E-Journal of Radio Electronics, ISSN 1684-1719, http://jre.cplire.ru/jre/may08/index_e.html

 

Zaitsev, A. L., 2011. METI: Messaging to Extra-Terrestrial Intelligence, in: H. Paul Shuch (Ed.), SETI Past, Present, and Future. Springer–Praxis, Berlin, pp. 399-428. Springerlink.com: http://www.springerlink.com/content/978-3-642-13195-0/#section=858094&page=1&locus=0 

 

 

EL AUTOR es Ingeniero y Astrónomo. Se desempeña como Jefe Científico del Instituto de Radio Ingeniería y Electrónica de la Academia de Ciencias de Rusia; dirige el equipo de mensajes interestelares del Yevpatoria (Evpatoria) Deep Space Center y es Coordinador Regional para Rusia de la Liga SETI.

 Nota: para contactar al autor vía email, los interesados deben indicar SETI en el asunto.

 

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Traducido y publicado con permiso expreso del autor.

 

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